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INTERCAL, brainfuck, Redcode, Perl 6, Befunge, Unlambda, colorForth, El Juego de la Vida, APL, Haskell? Son los nombres de diez lenguajes de programación poco convencionales que cruzan la raya de lo «esotérico», recopilados para un artículo que hemos publicado en Lainformacion.com.
Aunque con poco tiempo, en plan rápido y sin tratarse ni pretender ser ninguna prueba científica, tras varias horas toqueteando un iPhone 4 de Vodafone, y algunas menos con un iPhone 4 de Movistar (cedido amablemente por Apple, no por la operadora), mi opinión respecto a todo el revuelo desatado por el problema de pérdida de cobertura del nuevo teléfono de Apple es que ha sido algo exagerada.
Si bien existe esa pérdida, diría que depende también mucho de la operadora. No conozco AT&T (la que comercializa el iPhone en EE UU) pero de oídas no parece tener muy buena fama en cuanto a la calidad del servicio.
Desde luego los dos teléfonos que he probado, de dos operadoras distintas, no adolecen de un problema grave en este sentido; en el vídeo el tiempo es limitado, pero también lo es la forma tan poco natural de sustener el teléfono, sobre todo durante un tiempo prolongado. En cualquier caso, como digo, mi percepción es que no es para tanto.
Aún así, los iPhone 4 comercializados en España (por Movistar, Orange y Vodafone) también tienen derecho a una funda gratis que puede solicitarse a través de una aplicación específica ?gratuita? disponible en la App Store.
Anotaciones publicadas en:
Manteniendo el ratón encima de las imágenes aparece su título. Comando+clic / Control+clic / Mayúsculas+clic para abrir en una pestaña/ventana nueva (en Firefox también clic-en-rueda-del-ratón.)
También disponibles a través de Facebook,
@microsiervos y para iPhone/iPod/iPad a través de la aplicación Microsiervos para iPhone.
Hacemos aquello para lo que nos hemos entrenado. Para lo que fuimos criados. Para lo que nacimos. Sin prisioneros. Sin piedad. Es un buen inicio.
? Rey Leónidas (300, de Frank Miller)
Desde la revista Quo nos pidieron a unos cuantos bloggers que escogiéramos nuestros misterios de la ciencia preferidos para un especial sobre precisamente los grandes misterios de la ciencia aún por resolver.
Los míos fueron:
El resto de las preguntas están en Esto sí que son misterios, donde como podréis ver muchos se repiten.
O bien no somos nada originales o bien nos preocupan las mismas cosas.
Una «humilde colección» de procesadores y alguna que otra placa madre con más de mil tipos diferentes de CPUs, incluyendo tanto procesadores de era Soviética como del mundo occidental ?Intel básicamente? desde la década de los 70 hasta la actualidad.
(Vía English Russia)
¿Que qué haría yo con Apple? La cerraría y devolvería su dinero a los accionistas.
? Michael Dell, allá por 1997
No sé si será por el verano o por la crisis pero las llamadas de telemarketing parece que arrecian en los últimos tiempos. Últimamente no solo me toca sufrirlas en persona: cada vez que estoy de visita en casa de alguien oigo sonar el teléfono y por la conversación se adivina al instante que llaman para venderle algo. Y, la verdad, tsk, tsk... veo gente poco entrenada: contestan largo y tendido al operador que llama, le ofrecen sus datos personales, le cuentan los productos que ya tienen, esgrimen débiles excusas, hasta piden disculpas... total, para nada: un tiempo precioso de sus vidas completamente desaprovechado.
¿Se puede hacer algo mejor al respecto? Tal vez: ahí van las cinco acciones más ingeniosas, divertidas y efectivas que conozco. Hay que ponerlas en marcha tan pronto se comprueba que están tratando de vendernos alguna burra:
Aparte de toda esta diversión a la hora de esquivar a las moscas del telemarketing hay algunos otros consejos sobre lo que no hacer porque no sirve de nada: a) no pedir «que te borren y no te llamen», porque los operadores que hacen las llamadas ni pueden ni van a hacerlo; b) no pedir que te pasen con un superior: cortarán la llamada o te harán perder más tiempo; c) no preguntar que de dónde han sacado tu número: te dirán que de la guía o de Internet, aunque sea mentira.
Actualización: Algunas ideas maquiavélicas como bonus que nos han proporcionado los lectores (¡gracias a todos!):
? llega el póster de Olivia Wilde, a.k.a. «13» en House, que también sale en la peli como ya vimos en el segundo trailer.
Actualización (29 de julio de 2010): Y algo más en el tercero. (¡Gracias, tokafondo!)
Este artículo se publicó originalmente en Cooking Ideas, un blog de Vodafone donde colaboramos semanalmente con el objetivo de crear historias que «alimenten la mente de ideas».
Cada vez que surge una nueva interfaz para interactuar con ordenadores o dispositivos electrónicos aparecen también nuevos problemas relacionados con su uso que no se tuvieron en cuenta en el diseño original. Seguro que cuando Douglas Engelbart inventó el ratón de ordenador no pensó en que con el tiempo el síndrome de túnel carpiano sería un problema para algunos usuarios, que sufrirían de entumecimiento y dolores por manejar el ratón demasiadas horas al día. Ahora, en los últimos años, hemos visto cómo los investigadores nos anuncian nuevas interfaces cerebro-ordenador? ¿Vendrán con algún problema asociado del que hasta ahora no nos hemos dado cuenta?
Lo sucedido en los años 70 y 80 al respecto es muy significativo y tal vez pueda servir de lección: era la época en la que se continuaban explorando formas de interactuar con los ordenadores, entre ellas los lápices ópticos, las pantallas táctiles, el reconocimiento de voz y muchas otras. Los investigadores que trabajaban con pantallas sensibles al tacto y lápices ópticos pronto observaron un problema entre los sujetos con los que realizaban sus pruebas: al cabo de un rato de estar trabajando con el ordenador comenzaban a volverse más torpes sin razón aparente. Gestos y movimientos que hasta entonces habían realizado sin problemas perdían sensibilidad y precisión. ¿Qué era lo que les estaba sucediendo?
Finalmente descubrieron la causa: los brazos de los seres humanos no están «diseñados» para mantenerse levantados realizando pequeños gestos y movimientos durante un tiempo demasiado prolongado. Una cosa es realizar uno o dos gestos de forma casual y otra es pasar horas y horas frente a una pantalla eligiendo opciones, navegando por los menús o dibujando. La gente notaba que los brazos se les volvían torpes y pesados, que les dolían los músculos, cierta rigidez e incluso pinchazos molestos. Los expertos llamaron a este efecto colateral no deseado «el efecto brazo de gorila», en alusión a cómo se sentían los participantes en las pruebas: como si sus brazos se hubieran vuelto gigantescos y pesados al cabo de un rato.
Ese fue el fin de muchos dispositivos, como los lápices ópticos y las pantallas táctiles situadas en posición vertical. De hecho las pocas pantallas táctiles verticales que han sobrevivido han sido las que se usan durante poco tiempo, tales como las de los quioscos interactivos de información o los cajeros automáticos. Las de los modernos tablets o teléfonos móviles no tienen necesariamente ese problema porque al ser más pequeñas y ligeras se pueden situar en horizontal en una posición más cómoda para trabajar.
Y llegó el siglo XXI. La última moda son las interfaces cerebro-ordenador, pero a diferencia de la que vimos en Matrix son más ligeras y menos dolorosas. Casi todos estos sistemas para «leer el pensamiento» se basan en la misma idea: colocarse un ridículo gorrito de natación lleno de sensores en la cabeza y registrar en escáneres cerebrales o alguna variante de resonancia magnética la actividad de lo que «pasa por nuestra cabeza» en tiempo real. Normalmente esto requiere un proceso de entrenamiento previo en el que el ordenador graba la secuencia de patrones cerebrales que está explorando mientras el usuario observa imágenes o lee ciertas palabras, asociando unas cosas con otras. Cuando la persona más adelante vea las mismas imágenes o piense en las palabras se repetirá el mismo patrón cerebral y el ordenador podrá responder a las «órdenes» y realizar acciones. Mediante esta técnicas se ha conseguido enviar mensajes a Twitter directamente con el cerebro o jugar al ping-pong en el ordenador, entre otras cosas. Son pequeños hitos, pero los primeros pasos de lo que está por llegar, que tiene pinta de ser muy interesante.
Lo que no está todavía claro es si este tipo de interfaces puede tener a largo plazo algún efecto secundario indeseado como el del «brazo de gorila» de las interfaces táctiles o el síndrome de túnel carpiano: no es lo mismo usar la cabeza para jugar una partidita rápida, hacer una demo o realizar pruebas durante un rato que estar constantemente usando el ordenador con el cerebro. Y una derivada más: en cierto modo a veces estas interfaces modifican a veces la forma en que se comporta el usuario al emplearlas: el mejor ejemplo es cómo el sistema de reconocimiento de caracteres de las primeras PDAs de Palm modificaba la forma de escribir manualmente de los usuarios para hacer más fácil la entrada de datos. Habrá que considerar qué podría suceder si la gente tiene que «pensar de otra forma» para hacer que el ordenador reconozca mejor las órdenes que se le quieren transmitir. A lo mejor acabamos todos sufriendo extrañas jaquecas o efectos «cerebros de gorila», quién sabe.
{Foto: (CC) Anders Sandberg)}
Secreto = Cantidad de Información × (Número de Personas interesadas en conocer el secreto × Tiempo que pasa sin que lo conozcan) / (Personas que conocen el secreto × Tiempo que lo conocen)
¡Simpático! Según el archivo robots.txt de Last.fm:
User-Agent: *
Disallow: /dañar/a/los/humanos
Disallow: /ignorar/órdenes/de/los/humanos
Disallow: /dañarse/a/uno/mismo
Allow: /
(Vía Boing Boing y @hombrelobo casi a la vez)
Stieg Larsson ya ha vendido un millón de libros en formato electrónico en la Kindle Store de Amazon. La trilogía del autor sueco, que ha sido el primero en entrar en el «Club del millón» de Amazon, lleva vendidos también unos 27 millones de libros en papel en todo el mundo. Consideremos estas cifras como otra pista sobre el futuro de los ebooks. [Fuente: FayerWayer.]

El LG Mini GD880 hace suya la frase ?las cosas buenas vienen en paquetes pequeños?. A diferencia de otros teléfonos avanzados en formato mini el de LG no tiene un claro equivalente de mayor talla, aunque su formato de barra, alargado y estrecho, recuerda al peculiar New Chocolate BL40.
El Mini es compacto pero no es pequeño, o al menos no lo es tanto como para que la virtud se convierta en defecto.
Cuenta con una pantalla de tamaño razonable, de 3,2 pulgadas (formato panorámico, 16:9) capacitiva que funciona muy bien ?lo cual es importante teniendo en cuenta de que se trata de un teléfono táctil?, que además tiene una nitidez y un contraste fantásticos, una sorprendente resolución de 480 x 854 píxeles y es multitáctil.
La calidad de la pantalla es uno de sus puntos fuertes. No es de extrañar dado que LG Display es uno de los principales fabricantes de éstas y suyas son, por ejemplo, las que montan los iPhone y iPad.
Para contener su perímetro el pequeño de LG recorta milímetros sobre todo en la anchura y en el grosor. Es en torno a un centímetro más estrecho que otros teléfonos de igual tamaño de pantalla, como el HTC HD Mini.
Esto es posible gracias a que la pantalla del LG se extiende hasta los extremos laterales del teléfono. Además el grosor se queda por debajo del centímetro (9,95 mm) lo que, con permiso del iPhone 4 (9,3 mm), lo convierte en uno de los smartphones más finos. También puede presumir de ser de los más ligeros (99 gramos).
Dejando aparte los gustos de cada uno, el acabado del LG Mini es muy bueno y el resultado es atractivo. Combina con acierto materiales como el metal pulido y el plástico de calidad.
En este sentido sólo desentona -como es habitual en muchos móviles- la tapa del puerto USB, que va unida al teléfono por una fina tira de plástico de dudosa resistencia.
Gracias a sus contenidas dimensiones el LG Mini puede llevarse en el bolsillo del pantalón sin que sus angulosas esquinas resulten hostiles.
Táctil, ante todo

La pantalla LCD se ve bastante bien en el exterior,
siempre y cuando no le dé el sol directamente.
El LG Mini aprovecha bastante bien su condición de teléfono táctil. Tiene detalles como la entrada de texto por trazos, como alternativa al teclado y, más interesante aún, los atajos táctiles (llamados "comandos de movimiento"), que dan acceso directo a funciones u aplicaciones como los contactos, mensajes, navegador web, o cualquier otro que se quiera asignando trazos predeterminados que se dibujan desde la pantalla de bloqueo.
Sin embargo, como otros teléfonos de LG con interfaz S-Class -la empleada en el Mini- la entrada de texto mediante el teclado en pantalla necesita una revisión porque tiene varios aspectos que no están del todo bien resueltos y a los que hay que acostumbrarse.
Uno es el del cambio de formato de teclado. Si se utiliza el teléfono en vertical se muestra un teclado de teléfono móvil de la antigua escuela, con números y tres letras por cada tecla. Configuración a la que cada vez hay menos personas acostumbradas.
Cuando se pone el teléfono en posición horizontal el teclado es de tipo QWERTY completo, más propio de los smartphones y más a la orden del día.
Pero este teclado no es del todo estándar, sino que incorpora como teclas caracteres tales como la ñ y las vocales a y e acentuadas. En este teclado curiosamente sólo existen estas dos vocales acentuadas (nada de ó, ú, í, ü,...) que además no se pueden escribir en mayúscula. O la forma de hacerlo no es evidente, lo que a efectos de usabilidad es sinónimo de que no se puede.
Funcional y fácil de utilizar
En general el sistema operativo S-Class utilizado en el Mini es fácil de utilizar. No tiene ningún misterio ni ningún gran pero. Hace lo que tiene que hacer y lo hace bien, aunque aún se podrían mejorar algunos aspectos de la interfaz.
Funcionalmente es muy similar a Android -sin serlo- tanto en la forma en que funciona como en la disposición, aspecto y utilidad de numerosos elementos. Desde la pantalla principal da acceso directo a servicios de Google (buscador, mapas, y correo de Gmail).
La interfaz permite tener varias "pantallas" o "escritorios" personalizadas con el aspecto y elementos que se quieran y además incorporar widgets, pequeñas aplicaciones que corren directamente sobre esos escritorios. La gestión de la multitarea de aplicaciones es muy parecida a como está implementada en el iOS 4 del iPhone.
Entre las aplicaciones instaladas por defecto -se pueden añadir posteriormente más- se incluyen clientes para acceder a servicios como Facebook, YouTube o Twitter, además de las utilidades habituales.

El LG Mini tiene apenas 1 cm de grosor y pesa 99 gramos.
El LG Mini cuenta con todas las funciones habituales en este tipo de teléfonos: WiFi, 3G, Bluetooth, GPS con GPS asistido, puerto microUSB, tarjetas microSD (de hasta 32 GB), salida de auriculares estándar (3,5 mm), y sensores de movimiento, proximidad ?bloquea la pantalla cuando se está hablando? y de luz ambiente ?para el ajuste automático del brillo de la pantalla.
Cuenta con cámara de 5 megapíxeles (autofoco, detector de caras, estabilizdor de imagen, zoom) y cámara frontal (0,3 megapíxeles) para videollamadas. Graba vídeo, reproduce archivos multimedia en diversos formatos (MP3, MPEG-4, WMA,...) y cuenta con radio FM digital.
La batería tiene una duración razonable en uso normal, aunque resulta algo escasa si se hace un uso intenso de la conexión de datos del teléfono. Se puede alargar su duración notablemente desactivando las conexiones de datos si no se están utilizando.
Un aspecto muy interesante que estrena el LG Mini es la función AirSync que permite sincronizar el contenido del teléfono -contactos, fotos, notas, calendarios,...- y disponer de una copia accesible desde un ordenador de sobremesa (PC/Windows) y/o vía web a través del servicio LGAirSync.com.
También conectando el teléfono al ordenador vía USB se puede actualizar y acceder cómodamente a los contenidos guardados en el teléfono, utilizar algunas de sus funciones y además utilizar el teléfono como módem 3G.
El LG Mini es una buena elección si se valoran el tamaño y el aspecto -e incluso la calidad. Es cómodo de llevar y de utilizar y funciona correctamente. El formato y el tamaño de la pantalla no son los más adecuados para un uso intensivo del navegador web -que por cierto es compatible con HTML5 y con Flash?, aunque es suficiente para usos puntuales y es adecuada para la reproducción de vídeo.
El teléfono facilita y permite seguir y actualizar servicios de redes sociales y AirSync es una valiosa herramienta que, además de cómoda y práctica, permite disponer de una copia de seguridad de los contenidos almacenados en el teléfono.
El Ampersand de Möbius: Es un signo et y a la vez una superficie de una sola cara y un solo borde, una banda de Möbius. (Vía Proof).